Relatos, sombras y otros delirios

"Si miro atrás, estoy perdida." Daenerys Targaryen

sábado, 3 de enero de 2015

Oscuridad al final del túnel

Llevaba ya casi medio mes continuando sin parar por aquel maldito túnel, pero ese era el día que tras levantar noté algo raro. Al principio, todavía con la consciencia adormecida, no me di cuenta. Pero conforme fue pasando el tiempo, cada vez me encontraba más despejado y lo comprendí. Me había perdido. La luz que había al final del túnel había desaparecido. Me froté los ojos, en vano, con la esperanza de que en realidad no hubiera despertado del todo aún, pero la oscuridad seguía allí. Me dejé caer sobre el frío suelo de piedra, abatido, sin ganas de nada que no fuera llorar.

Así pasé los días siguientes. Abatido y desolado, incapaz de saber qué hacer. En ocasiones no quería moverme de mi sitio, bien fuera por falta de fuerzas o por estar imitando a un recién nacido. En otros momentos, algo más optimista, intentaba buscar de nuevo el final, para comprender al cabo de un rato que, sin luz, aquello no tenía sentido.

Dos semanas más tarde, comencé a darme cuenta de algo. Mis ojos estaban adaptándose a la penumbra. Era incapaz de ver con la claridad que veía cuando tenía luz, pero apreciaba formas o distinguía los sitios en los que había paredes de los que no. Con renovado optimismo decidí buscar una última vez la luz, pero en cuanto me puse en pie y recogí mi bagaje, una última duda asoló mi interior: ¿tan mal había estado en la oscuridad?

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