Relatos, sombras y otros delirios

"Si miro atrás, estoy perdida." Daenerys Targaryen

viernes, 27 de enero de 2012

El campo de los caídos

Oigo un ruido. En un principio no pasa nada, pero luego se repite. Son graznidos. Abro los ojos, confuso y con los recuerdos hechos todos un lío, en mayor medida cuanto más se aproximan al presente.. Me levanto y miro a mi alrededor. Al principio, no veo nada porque mis ojos necesitan volverse a acostumbrar a ver. A los pocos segundos, prefiero que estos se hubiesen quedado como antes. Delante de mí se encuentra un campo de batalla lleno de cadáveres con cuervos dándose un festín. En un primer momento, me entra el pánico, pero como eso no va a servirme de nada, y los muertos no pueden hacerme daño, decido pararme a pensar con la cabeza fría.

Es curioso, pero siempre me había imaginado los campos de batalla como páramos mustios, sin apenas vegetación, siendo esta algún que otro árbol deshojado y aislado de haberlo, con la tierra de color gris y el cielo cubierto por nubes del mismo color, salvo quizás, alguna ligeramente más pálida que el resto. Y por supuesto, cadáveres; cientos de cadáveres, unos apilados encima de otros hasta donde alcanza la vista, y sangre a raudales, corriendo a su antojo por todo el campo en tantas cantidades que no hay forma de que se seque. Sin embargo, la realidad con frecuencia dista mucho de la ficción. Sobre mi cabeza, apenas hay nubes; el sol brilla como si quisiera gastar de una sola vez todas sus energías; y el azul celeste resplandece como los zafiros. Y delante de mí, la tierra no es gris como pensaba, sino de un marrón intenso, con hoyos por aquí y por allá, trincheras, cadáveres con heridas pero sin sangre a su alrededor como imaginaba, y algún que otro tanque destrozado. Sin embargo, hay algo que no cambia en ninguna de las dos visiones: son cuervos.

De pequeño, siempre había visto muchas películas repletas de guerras y había leído muchos libros con la misma característica. El único personaje que coincidía en todos era el cuervo. Y de tanto verle, se acabó convirtiendo en mi animal favorito. De hecho, recuerdo haberle pedido muchas veces a mi padre que me llevase en coche al campo a ver cuervos.

Pero por más que me esfuerzo, soy incapaz de recordar dónde estoy y por qué estoy allí.

Afortunadamente, al poco rato recuerdo que siempre llevo el móvil encima y empiezo a palparme por todos los lados para ver si lo encuentro. Nada. Imposible. Empieza a vencerme el miedo: miedo de quedarme para siempre abandonado en un lugar en medio de la nada y sin contacto con nadie. 

Media hora más tarde, Estando tumbado en el suelo, esperando a que los cuervos me confundan con un muerto, oigo un ruido de interferencias en un cuerpo cercano. Me levanto tan rápido como puedo y voy corriendo.

-"¡TENIENTE! ¿Me recibe o no? Cambio."

-¡Sí! Digo, no, está muerto. Yo soy el único superviviente. Cambio.

-"¡Identifíquese soldado! Cambio."

-No recuerdo mi número, ni que hago aquí, sólo sé que quiero irme de aquí. Por favor, ¡vengan a recogerme, o por lo menos, indíquenme como salir de aquí! Cambio.

-"Lo sentimos, pero sin conocer su identificación no podemos hacer nada por usted. Cambio y corto."

-¡No! ¡No puede hacerlo!

Pero lo cierto es que lo hacen. Durante varias horas después, busco más walky talkys, o algún móvil, o lo que sea, pero no encuentro nada. Sigo así hasta que se pone el sol y no puedo seguir buscando. Apenas me quedan fuerzas, y supongo que a la mañana siguiente estaré muerto, caído, y formaré parte como otro miembro más del campo de los caídos.

2 comentarios:

  1. Un poco grotesco para mi gusto, pero me llama la atención la sensación que da de no tener claro ni un principio ni un final. No sé si es porque sólo se trata de un trozo de una historia más grande o si no rematas del todo la historia, como que no terminas de definirla del todo y te queda como coja, como a medias.
    Da la sensación de que le falta algún párrafo de introducción y algún otro de desenlace, no te da esa impresión?

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    1. Sí, para mi gusto también lo es, pero me pilló en una temporada que llevaba un par de meses incapaz de escribir, y en cuanto tuve una idea, me vi obligado a escribirlo. Respecto a la falta de claros introducción y desenlace, a mí tampoco me lo parece, de hecho, no es el primer relato que los tiene así, ni creo que vaya a ser el último. Sencillamente los considero como "abiertos", y me gustan los inicios y finales abiertos.

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