Relatos, sombras y otros delirios

"Si miro atrás, estoy perdida." Daenerys Targaryen

sábado, 27 de agosto de 2011

La espada (2ª parte de "Sangre y honor")

De repente, el hombre pareció darse cuenta de que tenía la vista clavada en él, porque me devolvió la larga mirada y el público gritó clamando sangre. Yo tenía mi equipo cogido y preparado, aunque con los brazos relajados, pero el otro hombre estaba completamente desarmado. Yo recé a los dioses porque él estuviese como yo y no tuviera ganas de seguir luchando, con más fervor aún cuando se agachó para arrancar del cuello del rey de la selva su tridente y recuperar su red. Me volvió a mantener la mirada, con un destello de frenesí en sus iris oscuros.

Doblé los brazos y los puse en tensión ante la sensación de que en cualquier momento arremetería contra mí. Mi predicción no tardó ni segundos en cumplirse y su tridente se acercaba a mi cuello por momentos. Alcé el escudo para protegerme. Primer error. Cuando me quise dar cuenta, una red me cayó encima y una embestida me desequilibró.

La caída al suelo levantó polvo en las arenas del coliseo cegándome mientras una multitud aclamaba al hombre que, como ellos, estaba sediento de sangre. Solté mi equipo para frotarme los ojos y quitarme el polvo de ellos. Segundo error. Mi gladius se coló por los agujeros  y cayó al suelo, dejándome sin ella. Mi rival, viendo una enorme ventaja en ello, se agachó para recoger mi arma y darme el golpe de gracia. Era algo sencillamente ridículo: asesinado por tu propio arma.

Sin embargo, yo no estaba dispuesto a morir de una forma tan humillante, así que en cuanto se agachó un poco, rodé sobre mí mismo, le embestí intentando que cayese al suelo y saqué la mano para recuperar mi arma. Con ella, corté la red que me inmovilizaba y antes de que aquel supuesto gladiador pudiese hacer nada, le degollé en con un tajo certero. El público estalló en aplausos y gritos de júbilo, a pesar de que su favorito había muerto. No importaba. Tenían un nuevo favorito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario