Relatos, sombras y otros delirios

"Si miro atrás, estoy perdida." Daenerys Targaryen

domingo, 5 de junio de 2011

El alma del chico incomprendido

Abro los ojos. La cabeza me da vueltas. No sé que pasa, me noto... ¿ligero? es posible, pero creo que más bien es otra cosa. Estoy en la carretera, al lado de la orilla del río y debajo de mí hay ambulancias y policías. Es temprano aún: miro el reloj y son las nueve. Debería estar en clase. Intento mover las piernas pero no pasa nada... y de repente me percato de lo más importante: ¡ESTOY FLOTANDO! Sí, sí, flotando, o levitando, o como queráis llamarlo. Pienso que tengo que ir a clase, y de repente, vuelo. No, no me malinterpretéis, no tengo alas y sigo suspendido en el aire, pero no en un punto fijo, sino que me estoy moviendo.

Delante de mí hay un edificio que se muestra cada vez más cercano. Me cubro con las manos la cara en un intento de protegerla... pero innecesario. Lo atravieso. Justo en ese momento, se me viene una pregunta a la cabeza: "¿Estaré muerto? ¿Sería la ambulancia esa que estaba antes debajo de mí una que había ido a por mi cuerpo?" Es todo demasiado confuso. Intento hacer memoria, pero sólo consigo que me duela la cabeza. Me detengo. Veo a mi alrededor y veo una casa que me resulta familiar, y en ese justo instante, un recuerdo aborda mi mente. En ese recuerdo, estamos en la misma sala de estar sobre la que estoy flotando. No encontramos sentados en el sofá una chica y yo, de repente no sé por qué, la puerta se abre y yo estoy saliendo por ella. Se acaba el recuerdo. Decido dejar de perder el tiempo y sigo avanzando hacia mi destino.

Veo el reloj y ya son las nueve y veinte. Delante de mí está la ventana de mi instituto. El profesor acaba de entrar y los alumnos corren a sentarse para que no les echen la bronca. Así es mi clase. El profesor empieza a faltar lista, y cuando dice mi nombre, responden que no saben nada de mí y que tampoco he ido a primera hora. Otro recuerdo viene a mi mente: Son las ocho de la mañana. Abro la puerta de casa para ir al instituto y salgo. Decido ir por la orilla del río: últimamente no lo he estado pasando muy bien, y cuanta menos gente me vea, mejor. Aprovechando que no me van a ver, me arriesgo a algo que me encanta: avanzar con los ojos cerrados. Puede parecer estúpido, pero a mí siempre me ha gustado. Llevo algo más de cinco minutos andando... cuando de repente oigo un pitido de un coche y un frenazo brusco; yo abro los ojos y miro a mi izquierda... pero es demasiado tarde.

Bajo la cabeza entristecido, así que eso es lo que me ha pasado. No sé ni como me siento. Muchas veces he pensado que mi vida era muy mala y que me iría mejor muerto, pero ahora que estoy muerto... creo que preferiría seguir vivo. Porque aunque hay muchas veces que esté triste... no hay nada que se compare al placer de estar vivo... y hasta ahora no lo he comprendido, pero ya es tarde. Un conserje entra en el aula y llama al profesor y le dice si puede hablar un momento con él en privado. Salen. La clase, como siempre, se revoluciona. Al cabo de unos segundos, quizá un minuto, entra el profesor con cara apenada. Una chica pregunta que qué ha pasado, y él les comunica la noticia de mi muerte. Los dos gilipoyas de siempre hacen la gracia y todos se ríen. No me lo puedo creer. Pero al poco rato, veo que sí hay gente a la que le llegué a importar: un par de chavales se ponen a hablar entre sí diciendo que vaya putada ha sido, a una chica se le humedecen los ojos, otra directamente no puede evitarlo y, con los ojos, se le humedece también la cara. Me voy de allí.

Ojalá pudiera volver atrás, ojalá pudiera haber estado más atento a aquel coche, ojalá hubiera sido capaz de apreciar lo que me dio la vida en su momento. Pero ya es tarde, el flujo etéreo me ha llamado y mi condena por estúpido y pesimista será una eternidad de auténtico dolor viendo como no tendría que haberme rendido nunca.

1 comentario:

  1. Sinceramente, creo ke el pesimismo es la peor enfermedad ke puede padecer alguien... La vida es lo único ke poseemos al nacer aparte de la dignidad... No hay ke desperdiciarla pensando en la muerte, aunke sin duda es un tema del ke nos va a tocar hablar tarde o temprano en esta vida...

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