Relatos, sombras y otros delirios

"Si miro atrás, estoy perdida." Daenerys Targaryen

domingo, 1 de mayo de 2011

Pasión por los libros

Era jueves por la tarde. Ya había terminado mis deberes, y como no tenía nada que hacer, aproveché el tiempo para salirme un rato a pintar miniaturas, un hobby que tenía desde que aquella nochebuena me regalaron un puñado de ellas. Apenas llevaba diez minutos con el pincel en la mano, cuando me vibró el móvil un par de segundos. Lo cogí y miré el mensaje. Era de la librería que solía frecuentar:

"El libro que nos encargaste acaba de llegar. Puedes venir a recogerlo cuando quieras."

Aunque no tenía por qué, dejé en el bote de agua el pincel para que no se secara con la pintura, y me cogí la mochila y la cartera en un momento, no sin antes rebuscar en la hucha hasta encontrar veinte euros. Acto seguido, salí corriendo a toda prisa por la puerta de mi casa rumbo a la librería, sin perder un segundo. Tales eran las prisas y el ansía que tenía, que ni siquiera me cogí el MP4 para ir oyendo música de camino.

Miré el reloj y eran las ocho. Me pregunté si estaría cerrado, porque la última vez que fui, cerraban a las ocho, pero me llevé una enorme alegría al ver que aún seguía abierto. Pero entré y... me arrepentí enormemente de no haber cogido el reproductor de música: ¡LA COLA TENÍA POR LO MENOS DIEZ PERSONAS! En cambio, la paciencia es la madre de las ciencias, y si llevaba medio mes esperando aquel libro, ¿qué me iba a impedir esperar otros quince o veinte minutos?

Al final, fue más rápido de lo que esperaba, y a los seis o siete minutos ya tenía el libro en mis manos. Lo metí en la mochila con un sobresaliente en cuanto a su relación entre el precio y el peso, cerré la mochila, y volví a casa más volando que andando.

En cuanto crucé el umbral de mi morada, le arranqué el plástico sin piedad, y acaricié el lomo del libro como siempre hacía en cuanto conseguía un libro nuevo. Seguidamente, lo abrí por la mitad y aspiré ese maravilloso aroma a tinta impresa y papel nuevo.

Mucha gente prefiere leer, sea un libro o un cómic por internet o cogerlo de la biblioteca. En cambio a mí, me gusta más comprarlo. Ya no es sólo poseerlo, tener una biblioteca inmensa o poder dejárselo a cualquier amigo en cualquier ocasión: es el hecho de saborear la historia que me está esperando cuando aún nadie lo ha estrenado y sentir el agradable tacto y olor del papel nuevo entre mis manos. Por cosas como éstas, son por las que nunca me cansaré de comprar libros, aunque mis bolsillos no paren de lamentarlo.

5 comentarios:

  1. asi luego me les dejas ami XD

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  2. ¡HUY SÍ! El último que te he dejado me le llevé a la cama :P XD

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  3. JAJA!!! A mi me pasa lo mismo... Prefiero comprarlos antes ke sacarlos de la biblioteca... pero yo lo hago porque creo ke los libros ke no son de nadie en particular no tienen una esencia propia. Hasta ke alguien no recrea una historia con su imaginación o se imagina los escenarios de una manera completamente distinta a la de otra persona el libro no es completamente suyo. Y ami me gusta leer mis propios libros, es decir, libros ke tengan mi esencia... A lo mejor parece tonto, pero a mi me lo parece...

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  4. No no, te entiendo perfectamente. A mí me pasa algo parecido, y aunque casi no me queda espacio en la habitación para libros (ya hay algunos que casi tienen que entrar a presión XD), no paro de comprar libros. Pero tampoco es estrenarlo, porque aunque es lo que más me gusta, si me puedo pillar algún libro de segunda mano baratillo, pues me lo pillo.

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