Relatos, sombras y otros delirios

"Si miro atrás, estoy perdida." Daenerys Targaryen

lunes, 9 de mayo de 2011

Alerta 31

Los hombres de la fábrica estaban moviéndose tranquilamente cuando se apagaron todas las luces y se encendieron las de emergencia, con un potente rojo que bañó de un tono sangriento a los pasillos. Por megafonía comenzó a sonar una voz proclamando sin cesar:

-Alerta 31. Por favor, evacúen el edificio. Alerta 31, por favor, evacúen el edificio.

El pánico cundió al instante. La gente daba gritos asustados y se movía por todas partes de manera nerviosa, a pesar de que la mayoría de ellos no sabían lo que significaba una alerta 31, y los pocos que lo sabían se olvidaron rápidamente en el fragor del momento.

De repente, irrumpieron por la puerta algunos guardias armados con fusiles rompiéndola de una patada. Parecían todos idénticos, a excepción del que iba al frente, que llevaba en el chaleco pectoral el emblema del gobierno. Todos llevaban el uniforme normal y una máscara de gas. El que probablemente fuese el sargento, se adelantó un paso más al resto.

-Por favor, salgan ordenadamente.

La alarma seguía sonando, y la luz aún no se había apagado, pero los soldados lograron calmar a la muchedumbre y sacarla sin demasiados problemas.

Tras haberlos sacado a todos, registraron rápidamente el edificio en busca de alguien o algo. Tras sacar a todas las personas, y asegurarse de que no faltaba nadie. El hombre al mando de los policías, sacó un cronómetro de su bolsillo y lo paró.

-Diecisiete minutos, treinta y seis segundos, dieciocho centésimas. Enhorabuena señores, este simulacro ha sido el mejor que ha hecho nunca esta fábrica.

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