Relatos, sombras y otros delirios

"Si miro atrás, estoy perdida." Daenerys Targaryen

jueves, 31 de marzo de 2011

"Estás serio"

Cuando esta mañana me has dicho: "Estás serio", yo tan sólo me he limitado a dedicarte una sonrisa. Sin embargo, nadie ha sido lo que se dice correcto, porque ni estoy serio, ni estoy para sonreír. Lo que esta mañana has visto en mi rostro no era un gesto de seriedad, sino de sometimiento, de cansancio y de agotamiento. Lo siento, pero ya no soy el mismo. Ya no soy capaz de seguir resistiendo, sino que he desistido. La vida ha podido conmigo y yo, aunque una de mis características es la persistencia, ya me he cansado. Me he quedado sin fuerzas y tengo que reconocerlo: por primera vez en muchos años, me he rendido. Pero no puedo seguir luchando yo sólo contra un arroyo que me agobia y no me deja salir, que mi única forma de hacerle frente es reteniéndolo. En cambio, como con todas las presas... tarde o temprano tiene que acabar derribándose. Y es lo que ha sucedido. El turbulento torrente a derribado y presa. En cambio, me puedo considerar afortunado, porque a mi no me ha pasado nada malo, pero a mi personalidad sí. Siento tener que decirlo, pero... me he convertido en un esclavo, ya no soy yo, sólo otro más del montón.

miércoles, 30 de marzo de 2011

El tiempo escapa

Y aquí estoy, una vez más, escribiendo mis penas ante la pantalla de un ordenador con un teclado en mis manos. Sé que es algo penoso, pero es la forma de llorar cuando tienes secas las lágrimas, y... ¿quién no ha llorado en su vida? Quizá fuera de pequeño, tal vez por haber perdido al cónyuge o quizá por una herida que era como si mil relámpagos te destrozasen internamente. Pero mi intención no es hablar de las lágrimas, sino del tiempo, el fugaz tiempo. Hoy en lengua hemos comenzado a dar el Barroco y nos ha dado el profesor el nombre de un tópico latino usado que era: "Tempus fugit", cuyo significado era que el tiempo pasa de manera muy rápido como para que nos demos cuenta, lo cual me ha recordado una frase que conocía de un tema de rap: "El tiempo escapa", y al instante me he dado cuenta de todo lo que estoy a favor con ese tópico. Porque al fin y al cabo... ¿qué es el tiempo? Pues bueno, todo es relativo y depende: un científico te diría que es el proceso por el cual todo va progresando o algo por el estilo, o quizá te lo definiría como la cuarta dimensión; un anciano puede que te lo definiera como recuerdos y vida... pero un escritor lo definiría de mil maneras, todas ellas correctas e incorrectas a su vez. Lo puede definir como un laberinto sin la cuerda de Teseo, como un mero espíritu volátil que nos hace percatarnos de la vida a la vez que tener recuerdos y emociones... porque en cierto modo, eso es lo que es. Pasa el tiempo: segundos, minutos, horas... y al final, ¿qué es lo que nos queda? Unos cuantos recuerdos y las manos vacías. Nos las miramos, y tan sólo vemos un poco de pellejo sobre unos huesecillos, pero no sin olvidar que una vez esas manos se cruzaron con las de un colega al que llevabas tiempo sin ver, sujetaron el rostro de aquella chavala a la que le robaste el primer beso mientras ambos disfrutabais de un momento mágicos, te ayudaron a hacer proezas sin nada más que cosas insignificantes como un boli o un pincel.

En esos momentos, los recuerdos inundan nuestra memoria y queremos retroceder en el tiempo, en pos de un pasado de nos hizo sentirnos las personas más felices del mundo. Y cuando esos recuerdos están en la calle, en ocasiones retornamos nuestros caminos, como si por retroceder en el espacio también fuéramos a hacerlo en el tiempo... pero la vida es mucho muy dura como para que algo tan simple ocurra. Sólo nos queda esperar hasta que una gran ocasión vuelva a agraciar nuestros corazones llenándolos de esa enorme luz que es la felicidad y que se nos ha convertido en un bien tan preciado.

martes, 29 de marzo de 2011

La droga del siglo XXI

¿Marihuana, hachís, alcohol, cocaína, LSD? ¿De verdad creéis que esas drogas sean "fuertes"? Porque qué queréis que os diga, ya estáis consumiendo a todas horas una droga millones de veces más poderosa, sólo que ni lo sabéis. No me extraña, al fin y al cabo, yo no lo supe hasta que me la censuraron. En cuanto esto pasó, no puedo describir lo mal que me encontré.Sufrí todo tipo de locuras, paranoias y demás trastornos psicológicos... y creo que aún no los he superado. Es droga fue consumiendo mi alma lentamente, como un pegote de cera con una pequeña vela derritiéndola por debajo. Creí que podría acostumbrarme a ella, y en efecto, lo hice. Y cuando todo iba a la perfección... simplemente me la quitaron. Ahora cada segundo es una insufrible agonía, ver como todo el mundo dispone de ella y yo me tengo que resignar, sin más consuelo que bolis y bolis vacíos, esparcidos por mi escritorio, con su tinta derramada en mi papel, el único que me entiende de verdad. Ya no sé que hacer. mi alma pide a gritos más consumiciones, pero sólo dos personas me la dan, y no siempre pueden. Para quien no quiera sufrir como yo, le diré el nombre de esta droga y un consejo: que una vez hayáis empezado con ella, haced LO IMPOSIBLE por no perder nunca su consumición. La droga se llama sociedad

sábado, 26 de marzo de 2011

El Rayo de Luz


Bueno, pues antes de nada, quería dar una pequeña introducción. El año pasado, en el Jorge Manrique hubo un certamen literario al cual me presenté y quedé primero. No tiene mucho mérito, ya que en toda la ESO no participamos más de 8 personas, pero bueno, algo de dinero que gané (100 pavaos ^^). Este es el relato con el que gané.

Año 2320 después de Cristo, pero más brevemente, doscientos cincuenta y siete de nuestra era, la Edad de las Tinieblas. Hace algo más de siglo y medio, la paz que de manera cada vez más frágil intentaban sostener los gobiernos, fue quebrada por completo y ahora no ha quedado más que un mundo sumido en el caos, las sombras y la confusión como consecuencia de toda la contaminación producida por el ser humano, la mayor máquina de destrucción que haya engendrado la naturaleza.
Aquel fue un día iluminado teniendo en cuenta las condiciones circunstanciales que sufría el Planeta Azul, ahora conocido como Planeta Gris. Jeriek se levantó con el soni-do del fango explotando en el río contaminado de al lado de su morada, como la mayoría de las veces que intentaba dormir. Según los adivinos –una práctica que había conseguido muchos seguidores en los últimos tiempos- aquel día el rocío iba a estar fresco y brillante, de modo que le convenía madrugar. El rocío era una de las pocas formas de conseguir agua en buenas condiciones, así como de saber que había amanecido. Y además, según los cuentos que todos habían oído desde pequeños, una mañana en la que el rocío supiese a oro, las nubes mostrarían un gigantesco balón áureo en el cielo que desterraría las tinieblas al más allá.
Jer, sin embargo, que ya tenía veintitrés años, no creía en esos cuentos de hadas y pensaba que no eran más que invenciones de los adivinos para subir la moral de la gente, prometerles que cualquier día se acabarían las sombras. No era mala idea, pero tras tantas promesas falsas, la gente terminaría por cansarse y se sublevaría contra ellos. Crearían un monstruo, al igual que hicieron los Antiguos con todas sus máquinas, ahora simples chatarras oxidadas y desperdigadas por todo el mundo.
Se levantó del lecho formado a base de plásticos con burbujitas, que había ido recolectando a lo largo de su infancia porque le gustaba explotarlas, hasta que comenzó a darles utilidad e intentó desperezarse para buscar alguna de las muchas latas y botellas que poseía en su guarida para estas ocasiones; pero cuando salió, no quedaba ni una sola gota de rocío. En su lugar, había grandes multitudes de personas rodeando a cuatro individuos, tres hombres y una mujer. Todos iban vestidos con túnicas de color azul, a excepción de la mujer, que iba en cabeza con una toga blanca; todos vestían capuchas cubriéndoles la cabeza. Entre la gente que los rodeaba, había toda clase de rumores, muchos iban con botellas y latas llenas de agua. La gente no solía madrugar tanto ni siquiera para conseguir rocío.
-Discúlpeme buen hombre, ¿podría decirme usted a qué se debe todo este alboroto y que tanta gente haya madrugado tanto? –le preguntó Jeriek a un hombre que estaba en el exterior del círculo de congregación.
-¡Shhh!
Fue la única respuesta que obtuvo por parte de aquel hombre y del resto a los que preguntó. Mas al cabo de un breve rato, recibió su respuesta, pero a través de la boca que menos esperaba recibirla.
-Hermanos, nuestra sociedad ha escuchado las predicciones de los nuestros durante muchos años, pero lo único que ha hecho ha sido ignorarnos y tomarnos por locos y estafadores. Sin embargo, nuestras predicciones han comenzado a cumplirse –debido a las capuchas, nadie podría asegurar a ciencia cierta quien lo dijo, pero Jeriek aseguraría que fue la mujer, pues la voz era muy aguda, y además había que tener en cuenta que ésta iría en la cabeza del grupo por alguna razón.
La mayoría de la gente no pudo evitar realizar reverencias y alabanzas. Algunos incluso se arrodillaron antes aquellos adivinos. Hubo unos pocos que tras refunfuñar un rato se dieron la vuelta Pero Jer no podía. Era incapaz y testarudo como una mula. No iba en su naturaleza aceptar cosas que le llevasen la contraria y era un completo revolucionario.
-¡Pero es imposible! ¡Tiene que haber sido una casualidad! ¡Es imposible ver el futuro!
El hombre de la derecha alzó el brazo pero con la mano como muerta. Echó con brusquedad la cabeza hacia atrás como si estuviera en trance y su brazo se dirigió como poseída hacia él. De repente, la mano se alzó y le señaló.
-Detecto interferencias. Ese hombre puede impedir que el futuro próspero llegue.
Era curioso, al menos eso pensó Jer. Eran unas palabras completamente simples que podría haber dicho cualquiera, pero que al haberlas acompañado con aquellos gestos, engañarían aún más de lo que engañaría por si sola aquella lengua bífida. Cientos de personas clavaron en el sus miradas llenas de furia, y los más maniáticos se abalanzaron sobre él.
Jeriek se encontró solo en un mar de chiflados. Los fanáticos le golpearon y patearon con furia, y aunque él se defendía, un hombre por si sólo no puede detener el ciclo de las mareas. Al cabo de unos diez minutos, ya estaba inconsciente y tirado en el suelo. Cuando despertó, estaba tirado en un habitáculo pétreo y cerrado, con forma cuadrangular. No había más puertas que un círculo en el que para pasar se tendría que agachar y tenía algunas verjas oxidadas que le impedían escapar.
Habían pasado ya dos años. De vez en cuando, le llevaban a la celda algo de comida, muy poca, pero la suficiente para subsistir. Tras dos años encerrado, estaba completamente loco. Al cabo de las tres semanas, ya desconocía el significado de la palabra cordura, y una semana más tarde, había comenzado a intentar abrir un agujero en la pared con la uña, rompiéndosela y desgastándosela en más de una ocasión. Sin embargo; la pared, que era relativamente fina, ya había caído, y como el agujero había dado la casualidad que era el punto de apoyo de una pared, ésta se derrumbó.
Con un inmenso esfuerzo salió por allí. Estaba en los huesos, pero tuvo que atravesar los escombros que le estorbaban. Como suponía, la noche perpetua continuaba. Pero también observó que la gente perseguía a los adivinos por sus mentiras. Volvió a donde había estado su hogar, pero ya no había absolutamente nada. Sin embargo, sintió algo encima de él que le molestaba. Alzó la vista. Apenas había personas cerca, pero las pocas que estaban, le miraron. Todos estaban desconcertados. Era algo completamente nuevo para todos. En las nubes, a través de un agujero, se filtraba algo completamente nuevo para toda aquella generación. A través de las nubes, se filtraba un rayo, un rayo de luz.
Año 2342 después de Cristo, año diecinueve de la Edad Renacentista. Tras casi dos siglos de oscuridad, la luz del sol ha vuelto a enfocar al Planeta Azul. Bajo el mando de Jeriek I, el Libertador y Neopresidente, la humanidad ha vuelto a comenzar de cero, sin apenas tecnología y ciencia alguna, pero con el mando de una persona, que aunque testaruda, también firme y sensata dispuesta a evitar los errores que cometieron sus antecesores.

jueves, 24 de marzo de 2011

Un saludo

Bueno, pues de entrada, quería decir que tras fracasar con otros dos o tres blogs, he decidido abrir uno más en un último intento por tener un lugar en el que dejar archivados mis escritos a gusto. No pretendo tener muchos seguidores, ni creo que eso pase, pero no por eso voy a desistir, esta vez no. Este blog va a ser una puerta a mi mente mediante algunos textos más o menos sobre mí (aunque de este tipo sólo colgaré alguno) y en gran parte para que todo aquel que ha leído algo mío y le haya gustado, pueda saciarse, puesto que al final, escritas a mano sólo tengo cuatro historietas más vistas que el sol por la mañana. No tengo mucho más que decir salvo que ya estoy con el primer proyecto entre manos.

Un saludo y gracias por dedicarme parte de vuestro tiempo:
Ankíos.